- Deberías aceptar que la manifestación, al menos en su sentido más exterior, no es más que una pura ilusión. No es mucho más que una especie de máscara invertida, en la cual uno vierte su propia alma. No hay nada allí afuera que no pertenezca a tu esencia. Desde los ríos subterráneos, por donde el oscuro eterno femenino fecunda a lo que más tarde explotará como una flor de pura potencia, que radiante transmitirá su aroma y su secreto al universo todo, hasta las cumbres más aisladas, solitarias y frías, en donde el tragicómico guerrero se sienta a observar y crear los recuerdos de todo aquello que lo ha animado a través de los profundos y sinuosos senderos, que finalmente lo han llevado hacia la cumbre.
lunes, 2 de febrero de 2009
sábado, 31 de enero de 2009
viernes, 30 de enero de 2009
miércoles, 28 de enero de 2009

"Éste sería el sentido con el cual hablamos de realidad "metafísica". Se mantenga firme en cualquier caso la idea de que queremos tener que ver con la experiencia y sólo con experiencia; que no hay desde el punto de vista tradicional una realidad finita y una realidad absoluta, sino un modo finito y un modo absoluto de experimentar la realidad, un ojo finito y un ojo absoluto; que todo el denominado "problema del conocimiento" se encuentra encerrado" se encuentra encerrado en la interioridad de cada ser, no depende de la "cultura", sino de su capacidad de liberarse de lo humano, por ende sea de lo sensible como de lo racional y emocional e identificarse a ésta o a aquella forma de experiencia "metafísica", a lo largo de una jerarquía que procede hasta culminar en un estado de identidad perfecta, de visión espiritual, de plena actuación, suprasensible, supraracional de una cosa en el Yo y del Yo en la cosa, que realiza un estado de potencia y, simultáneamente un estado de absoluta evidencia con respecto a la cosa misma, dado el cual no se pide más nada y se constata como superflua cualquier actividad racional, tanto más que cualquier hablar."
miércoles, 31 de diciembre de 2008
"¡Qué bien se va a la guerra,
que bien se va!
Sin tener madre ni novia,
¡qué bien se va!"
***
que bien se va!
Sin tener madre ni novia,
¡qué bien se va!"
***
"Si me quieres escirbir,
ya sabes mi paradero:
junto con mis camaradas
en la primera linea de fuego."
ya sabes mi paradero:
junto con mis camaradas
en la primera linea de fuego."
En última instancia, lo que más vale (por no decir lo único) en un hombre, es si este sabe o no morir. Así sin más.
viernes, 19 de diciembre de 2008
Hay hombres, que por su propia naturaleza (profundamente diferente a la simplemente "humana") pueden ser considerados de una manera efectiva y real como piedras angulares de lo manifestado. Es decir, que a través de ellos fluye una influencia trascendente proveniente del Principio, que emanada e irradiada hacia el exterior de si mismos influye de una manera esencial y angular en el Todo.
Hay una diversidad de consideraciones posibles bastante numerosas a lo que respecta a estos hombres de carácter excepcional, pero no es la intención de abordarlas todas (o siquiera una mínima parte) en este lugar. Simplemente he de limitarme a señalar algunos aspectos que me resultan interesantes y que a su vez pueden ser tomados como pie para consideraciones o inteleciones personales por parte de algún "inspirado" lector.
Los hombres angulares, presentan la particularidad de encarnar en su manifestación exterior (y serlo efectivamente en su interior) alguna particularidad del Principio, y esto sólo es posible para aquel que ha encontrado y realizado la ruta que lleva hacia Selbest o el si-mismo.
El hombre incondicionado, que ha despertado del sueño en el que se encontraba sumido desde su encarnación en la manifestación, en ocasiones opta por un nuevo descenso, o mejor dicho, por irradiar desde la cima o el centro al que ha alcanzado hacia el exterior todo lo que a sus "formas" y "límites" corresponde.
Personalmente tengo el convencimiento de que estos hombres recorren a la humanidad desde principio a fin, conformando lo que podría ser llamado un cordón dorado, con una continuidad efectiva y real en todos los planos de la existencia. Hay incluso quienes dicen, que en última instancia y en realidad, ellos no son más que uno sólo. Al igual que el Principio. Es a través de ellos que este, efectúa su presencia más profunda sobre los hombres en general.
Hay una diversidad de consideraciones posibles bastante numerosas a lo que respecta a estos hombres de carácter excepcional, pero no es la intención de abordarlas todas (o siquiera una mínima parte) en este lugar. Simplemente he de limitarme a señalar algunos aspectos que me resultan interesantes y que a su vez pueden ser tomados como pie para consideraciones o inteleciones personales por parte de algún "inspirado" lector.
Los hombres angulares, presentan la particularidad de encarnar en su manifestación exterior (y serlo efectivamente en su interior) alguna particularidad del Principio, y esto sólo es posible para aquel que ha encontrado y realizado la ruta que lleva hacia Selbest o el si-mismo.
El hombre incondicionado, que ha despertado del sueño en el que se encontraba sumido desde su encarnación en la manifestación, en ocasiones opta por un nuevo descenso, o mejor dicho, por irradiar desde la cima o el centro al que ha alcanzado hacia el exterior todo lo que a sus "formas" y "límites" corresponde.
Personalmente tengo el convencimiento de que estos hombres recorren a la humanidad desde principio a fin, conformando lo que podría ser llamado un cordón dorado, con una continuidad efectiva y real en todos los planos de la existencia. Hay incluso quienes dicen, que en última instancia y en realidad, ellos no son más que uno sólo. Al igual que el Principio. Es a través de ellos que este, efectúa su presencia más profunda sobre los hombres en general.
lunes, 1 de diciembre de 2008
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