miércoles, 11 de febrero de 2009


¿Es qué acaso hermanos míos, aun dudan de que la Muerte es el sentido último de este mundo? ¿No se han vuelto aun lo suficientemente fuertes como para poder apreciar que es esta quién con su trémula luz alumbra, anima e ilumina todo? 

No hay vida sin muerte, y si la hubiese, no sería más que una vida coja, sin rumbo y sin Norte. No caigan  más en ese absurdo sentimentalismo que ya huele a rancio ¿Qué es todo eso que llaman sentimientos, felicidad y bienestar, sino otra cosa que un cadáver que ya ha estado demasiado tiempo expuesto en la plaza del pueblo? No teman al peligro, porque solo quien a él se encomienda logra encontrar los senderos que llevan hacia las regiones donde el Sol brilla más fuerte y el aire es más puro. 

¡Que vivan todos esos hedonistas si quieren! ¡Que se agoten en si mismos! Pero ustedes, hermanos míos, quiebren las cadenas que los atan a sus límites, y que lo que de ellas quede sea un azote para el mundo mismo. 

Se acerca, lenta pero inexorablemente, la hora en que todos nosotros hemos de danzar con la Muerte. El ocaso de este mundo, ¿Es acaso novedad para alguien?

lunes, 9 de febrero de 2009



¿Ya te has cansado de vagar por demasiado tiempo en el desierto de ti mismo? ¿Te has hastiado demasiado de la quietud contemplativa y de las arabescas formas de los demonios de tus valles? ¡Pues entonces retorna nuevamente a los hombres y a su mediocre devenir! Pero una cosa has de ya haberla aprendido en las rocas de la experiencia: son demasiado chato todos ellos. No poseen profundidad, y quien entre ellos se sumerge, muy pronto ha de encontrar su fondo más profundo. Ten cuidado de su suciedad, y peor aun, ¡De lo que ellos llaman su hermandad y su humanidad!

sábado, 7 de febrero de 2009



Has elegido tomar para ti mismo la carga más pesada porque pensaste que tus hombros eran lo suficientemente firmes. Pero ya no importa lo que pensaste: ahora debes hacerte lo suficientemente fuerte o perecer en el pozo de tus debilidades.

jueves, 5 de febrero de 2009



Las tripitas se zafan casi riendo, y desde ellas se alza alegre y firme el Árbol da la Vida.

7 días, 7 noches y 7 meses hace que sonríes, llorás y amas. 21 es el número de tu universo, y con él se es capaz de tocar aquella danza gélida y triste. Tengo ganas de verte. Te extraño. Te extraño hace años. Tantos que ya no recuerdo tu rostro, ni la sonrisa que me dedicaste en la hora de la separación. Temiste que nunca volviese, pero ocultaste tu pesar, tu pena, y matando a tu Amor, llenando de valor y Voluntad tu pecho, me dijiste en trémulas palabras: "Con valor Hijo, con valor, porque siempre estaré orgulloso de vos si haces tu divisa el valor." Te amo, y si muero, y si muero, esta muerte no será más que la encarnación de mi amor hacia vos.

miércoles, 4 de febrero de 2009



¿Es qué acaso tiene sentido el desear alguna otra cosa que no sea lo más alto, lo más difícil, en una palabra: la cumbre?

lunes, 2 de febrero de 2009



El Gran Dragón emergió desde las profundidades del gran lago perdido, y en ese mismo instante, todo el mundo, desde sus mismas raices, se estremeció tan profundamente que pareció invertirse violentamente en su misma escencia. El sueño se torno vigilia, y la vigilia sueño, la vida muerte y la muerte vida. Hasta el mismo movimiento de pronto fue quietud, y Dios se encontró fluyendo a través de toda la creación, como si esta en realidad no fuese más que una parte de si mismo. ¿Dónde han quedado los límites? ¡La finitez es el principal alimento del Dragón!